26 de febrero 2012

 

Un extracto de “Healthiness of Spirit” de John Main OSB,  FULLY ALIVE, meditation Talk Series 2011- D, Oct-Dec (London: WCCM, 2011), PP. 9 -10

El gran problema al que debemos enfrentarnos es llegar a saber qué es lo verdaderamente importante y qué es lo trivial  en nuestra vida, aprender la diferencia entre lo pasajero y lo duradero.

 

El escritor del medioevo inglés, John de Salisbury escribió:

No es posible para aquel que busca con entusiasmo la verdad, cultivar lo que es meramente vacío.

Ese es el desafío con el que nos enfrentamos cada uno de nosotros: no cultivar lo vacío porque lo que buscamos verdaderamente es la verdad, es el amor.

La meditación es muy importante para nosotros porque vivimos en una sociedad que está en peligro de perder su salud mental. Un espíritu humano saludable desea expansión. Todos nosotros necesitamos espacio para respirar, para expandirnos, para llenar nuestras vidas de verdad, de amor. Y si somos saludables, sabemos que debemos cruzar todas las fronteras hacia el más allá.

Un espíritu saludable es un espíritu de explorador: no nos asusta el más allá, no nos fatiga demasiado buscar lo que tenemos por delante. Un espíritu que es verdaderamente saludable sabe que no hay futuro para nosotros a menos que nos entreguemos por entero.

La meditación es la manera simple de retornar a la salubridad básica del espíritu, un estado donde nuestro espíritu tiene espacio para respirar, donde no se siente asaltado ni aplastado por lo trivial o lo meramente material, un estado donde, debido a que nos encontramos abiertos a la verdad última y al amor último, nos sentimos convocados más allá de todo lo meramente trivial. Estamos convocados a vivir la vida no desde la chatura sino desde su fuente.

La frontera última que somos llamados a cruzar es la frontera de nuestra propia identidad, la frontera, en otras palabras, de nuestra propia limitación. De ser uno con todo, de ser uno con el Todo. Practicar en las profundidades de nuestro propio ser lo que Jesús nos resume que debemos hacer: la persona que quiera encontrar su vida debe perderla.

La disciplina del mantra y la disciplina de retornar diariamente a la oración es simplemente el compromiso a dejar de lado todo lo pasajero y vivir nuestra vida desde la fuente del ser. Es por eso que debemos dejar atrás todas las imágenes, todos los pensamientos e imaginaciones; y debemos estar en silencio, tan profundamente silenciosos como podamos, en presencia del autor de la vida, del autor del amor.

 

Después de la Meditación: un extracto de Christopher Hedges, “Actos de Amor” de Truthdig.com,  2.19.12

El ser humano individualmente aislado no puede jamás llegar a ser plenamente humano. Y para aquellos  que se encuentran separados de los demás, para aquellos que se encuentran alienados del mundo que los rodea, los pactos falsos de raza como el nacionalismo, la causa gloriosa, la clase y el género, la competencia, todos ellos muy seductores, pero están contra el pacto de amor. Estos pactos engañosos — con los cuales convivimos a diario — se basan en exclusión y odio, no en universalidad. Estos pactos engañosos no nos llaman a la humildad y compasión ni a un conocimiento de nuestras imperfecciones, nos llaman a una forma de exaltación disfrazada de amor. Aquellas personas hábiles en desafiar estos pactos engañosos son aquellas personas que están fundadas en el amor. 

 

Traducción de Teresa Decker