6 de octubre 2019

                                                          Photo credit: Tom Bech on Visual Hunt / CC BY

Un fragmento de John Main OSB, “Space to be”, MOMENT OF CHRIST (New York: Continuum, 1998), págs. 92-93


Para conocernos, para entendernos a nosotros mismos y para… ponernos a nosotros y a nuestros problemas en perspectiva, simplemente debemos hacer contacto con nuestro espíritu. Todo el autoconocimiento surge de comprendernos como seres espirituales. Y solo a través del contacto con el Espíritu universal que nos puede dar la profundidad y amplitud para entender.

El camino de la meditación es muy sencillo. Todo lo que todos tenemos que hacer es estar tan quietos como sea posible en cuerpo y espíritu… Aprender a meditar es aprender a soltar tus pensamientos, ideas e imaginación para descansar en las profundidades de tu ser. Siempre recuerda esto. No pienses, no uses palabras más que el mantra, no te imagines cosa alguna, Solo el sonido, repite la palabra en las profundidades de tu espíritu y escúchalo. Concéntrate sobre ella con toda tu atención.

¿Por qué es esto tan poderoso? Básicamente, porque nos da el espacio que nuestro espíritu necesita para respirar. Nos da a cada uno el espacio para ser nosotros mismos. Todo lo que tienes que hacer es ser tú mismo, aceptar de las manos de Dios el regalo de tu ser.

 

Después de la meditación, un fragmento de Rumi, “Sheikh Sarrazi Comes in from the Wilderness, “THE SOUL OF RUMI”, tr. Coleman Barks (New York: HarperCollins, 2001), págs. 247-48

Hay alimento como
el pan, que alimenta una parte
de tu vida, y alimento como la luz para otras partes. 
Hay muchas reglas acerca del control
sobre lo primero, pero solo una regla para el segundo: 
nunca estar satisfecho. Come y bebe
la substancia del alma, como lo hace una mecha 
con el aceite que absorbe. 
Da luz a toda compañía.

 

Selección: Carla Cooper

Traducción: Guillermo Lagos