Miércoles de la cuarta semana de Cuaresma.

(Día de San Patricio)

Evangelio: no busco mi voluntad sino la voluntad de  Aquel que me envió. Jn: 5, 17-30.

Me levanto hoy

por medio de una poderosa fuerza, la invocación de la Trinidad,

por medio de la fe en sus tres personas,

por medio de la confesión de la Unidad

del Creador de la creación…

Me levanto hoy  Sigue leyendo

por medio de la poderosa fuerza del Señor de la Creación. (Oración de San Patricio) 

 

Con el paso de los años me he notado volviendo cada vez más irlandés. Mi madre era irlandesa, mi padre inglés y fui criado en Inglaterra. Por largo tiempo asumí que era inglés con una pincelada del verde irlandés. Pero nunca me sentí completamente cómodo con la forma en que los ingleses veían el mundo y se lo reportaban unos a otros. Veía que había una percepción paralela de la realidad operando en mí. Cuanto más conocía Irlanda, más me iba sintiendo expandido por ella. No existe la pureza de razas, un mito falso de racistas o nacionalistas. En mi experiencia, es liberador para cada uno conocer y valorar sus raíces y es bueno para cualquier sociedad celebrar su diversidad cultural.

Hoy en día toda persona sabia cree que lleva dentro algo de irlandés. El ser irlandés es un estado mental que permite, en cualquier cultura, la mejor interacción entre la realidad y  una imaginación sin riendas. Es por esto que los irlandeses fueron más listos que sus opresores por cientos de años aún cuando su cultura, su lenguaje y su religión fueron oprimidas. A través de su fe, su humor, su amor por el lenguaje, su vínculo estrecho con la tierra y su música y otras artes, convirtieron la humillación en victoria. Proveyeron los mejores generales y los mejores artistas a sus invasores. En el siglo XX, esta pequeña isla donde la mitad de la población había muerto o estaba exiliada por la hambruna, una isla de santos y pecadores y de grandes poetas, produjo once premios Nobel incluyendo cuatro por literatura. (Sólo hay una pequeña exageración en estos dichos cuya autenticidad ustedes pueden verificar.)

Si bien la Iglesia Católica en Irlanda ha decaído como autoridad espiritual, la fe de los primeros siglos aún vive y quizás sea la fuente de una futura regeneración. San Patricio era contemporáneo de Juan Casiano quien trajo la sabiduría del desierto a occidente en el siglo V. Pero ya había vínculos entre los padres del desierto y la iglesia irlandesa que era originariamente una iglesia monástica. Patricio había sido esclavizado, había escapado y había sido formado como monje en Francia bajo la influencia de Casiano. Volvió a Irlanda a predicar el Evangelio usando el trébol como símbolo de la Trinidad.

A siete millas de la costa de Kerry, Skellig Michael es un establecimiento monástico del siglo VI, construido sobre una roca piramidal que se eleva despegada del mar. Los monjes que lo construyeron y oraron allí eran o locos o místicos o una mezcla irlandesa de ambos. Cuando lo he visitado, he sentido como en ningún otro lado la presencia de Dios, en un lugar donde el cielo y la tierra se abrazan. Allí la meditación se vuelve visible.

La fiesta de hoy hace más cálida la cuaresma para mí. Espero que la oración de San Patricio haga lo mismo por ustedes.

Traducción: WCCM Uruguay

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