19 de abril 2015

PHOTO: LAURENCE FREEMAN

Un extracto de John Main OSB, “Commitment to Simplicity,” MOMENT OF CHRIST (New York: Continuum, 1998), pp. 26-27.
 

Han escuchado decir que meditar es el “camino a la realidad”. Es en primer lugar el camino a la realidad de nuestro propio ser. Al meditar aprendemos a ser. No a ser en particular algo o cumplir un papel particular, sino simplemente ser. La mejor manera de describir esto es que estamos en un estado de total simplicidad. No estamos actuando. No estamos tratando de disculpar el ser como somos o lo que somos. Somos simplemente y vivimos desde la profundidad de nuestro propio ser, seguros y firmes en nuestro propio enraizamiento en la realidad.
Este es un ideal poco familiar para la mayoría de nosotros porque estamos entrenados para pensar que encontramos la verdad solo entre la complejidad. Sin embargo todos sabemos que en un nivel más profundo…la verdad sólo se encuentra en la simplicidad total, en la apertura total. Recordar la agudeza de nuestra visión cuando pequeños nos debería enseñar esto. Lo que requerimos es ese sentido de sorpresa del niño, la simple cualidad infantil de adorar la magnificencia de la creación. [….]
La gran ilusión en la quela mayoría estamos atrapados es que somos el centro del mundo y que todo y todos giran a nuestro alrededor…pero al meditar, aprendemos que esto no es verdad. En realidad es Dios quien es el centro…[…]
Meditar es el gran camino a la liberación. Somos liberados de nuestro pasado…y nos vemos abiertos a la vida en el momento presente…aprendemos que somos porque Dios es, y que el simplemente ser es nuestro más grande regalo.
   
Después de la  meditación: “From a Country Overlooked,” Tom Hennen in DARKNESS STICKS TO EVERYTHING: Collected and New Poems (Port Townsend: CopperCanyon Press, 2013), p. 74.
  
No hay criatura que no puedas amar.
Una rana llamando a Dios
Desde el canal lleno de luna
Mientras estás de pie en el camino en la noche de Junio.
El sonido es suficiente para que las estrellas lloren 
de felicidad. 
En la mañana el paisaje verde
Se levanta del piso por el olor a pasto
El dia es llevado en sus horas
Sin esfuerzo por los brillantes insectos
Que viven sus vidas secretas
El dia es llevado a través de sus horas
Sin esfuerzo por los brillantes insectos 
que viven sus vidas secretas.
El espacio entre los horizontes
Nos duele con su belleza
Las hojas del álamo llaman en una lengua antigua 
Al frio más lejano y oscuro en el universo
El álamo también te habla a ti
Sobre la brisa y la luz iridiscente del sol.
Estas en casa en este gran espacio vacío
Junto con los mirlos de alas rojas y la ciénega.
Estas a gusto aquí en este lugar
Tan lleno de gracia y presencia, que brilla como joyas regadas en el agua.

Traducción Enrique Lavin