17 de mayo 2015

PHOTO: LAURENCE FREEMAN

Un extracto de John Main OSB, “Commitment to Simplicity,” MOMENT OF CHRIST (New York: Continuum, 1998), pp. 26-27.

Han oído decir que la meditación es el ”camino a la realidad.” Primeramente es el camino hacia la realidad de nuestro propio ser. Al meditar aprendemos a ser. No a ser algo en particular o un papel en particular, sino simplemente ser. La mejor manera de describir esa manera de ser es decir que estamos en un estado de total simplicidad. No estamos tratando de actuar. No estamos tratando de disculparnos por ser quienes somos o como somos. Estamos, simplemente viviendo desde la profundidad de nuestro propio ser, seguros y firmes en nuestro propio enraizamiento en la realidad. Este es un ideal poco familiar para la mayoría de nosotros porque estamos entrenados a pensar que solo encontramos la verdad en la complejidad. Pero siempre sabemos, a un nivel más profundo…que la verdad solamente se encuentra en la simplicidad total, en la apertura. Recordar lo claro que era nuestra visión cuando éramos niños nos debe enseñar esto. Lo que todos requerimos es el sentido de asombro de un niño, la simple cualidad infantil para adorar ante la magnificencia de la creación.

La simplicidad no es necesariamente fácil. Una de las dificultades para las personas que quieren aprender a meditar es exactamente esto. Preguntan “Que tengo que hacer para meditar?” Cuando se les dice que tienes que sentarte quieto y aprender a decir una sola palabra o una frase corta, a veces se escandalizan. A veces me han dicho, “Bien, tengo un doctorado en Física Avanzada o en Religiones Comparadas. Esto puede estar bien para la gente común, pero no para mí, debe haber algo que sea más demandante.” Pero esa es la esencia de la meditación, aprender a estar en silencio, aprender a estar quieto y aprender que la revelación viene al introducirnos en la raíz de las cosas, las raíces silenciosas.

Después de la Meditación, de Wallace Stevens, “First Warmth,” COLLECTED POETRY AND  PROSE (New York: Library of America, 1997), p. 597.

Primer calor
Me pregunto, he vivido una vida de esqueleto, como cuestionador de la realidad, 
Un compatriota de todos los huesos del mundo?
Ahora el calor que había olvidado se vuelve
Parte de la realidad mayor, parte de una apreciación de la realidad,
Y por lo tanto una elevación, como si viviera
Con algo que pudiera tocar, tocar en todas maneras.

Traducción Enrique Lavin